Jue. Dic 12th, 2019

La Guerra Fría: Estados Unidos vs Unión Soviética

Una guerra después de la guerra que nunca llegó a ser guerra entre dos grandes potencias: Estados Unidos vs Unión Soviética.

La llamada Guerra Fría fue una carrera armamentística y una guerra de enfrentamientos políticos, económicos e ideológicos donde participaron todos los países a nivel mundial divididos en dos grandes bloques: el occidental y capitalista, que contaba con Estados Unidos como líder, y el oriental y comunista, liderado por la Unión Soviética.

La Unión Soviética buscaba implantar el socialismo en otros países para que pudieran expandir la igualdad social, basada en la economía planificada, partido único (Partido Comunista), igualdad social y falta de democracia. Mientras que Estados Unidos, la otra potencia mundial, defendía la expansión del sistema capitalista, basado en la economía de mercado, sistema democrático y propiedad privada. Lo que dio inicio a la llamada Guerra Fría con el fin de implantar así cada potencia sus distintos sistemas económicos, ideológicos, políticos, entre otros.

Todo comienza justo después de la Segunda Guerra Mundial, entre 1947 y 1991, en un ambiente de mucha tensión a nivel internacional. En donde se desarrollaron pequeños y variados focos de tensión entre los dos bandos.

En 1947, con el objetivo de combatir el comunismo y la influencia soviética, el presidente estadounidense, Harry Truman, pronunció un discurso en el que afirmaba que Estados Unidos se posicionaría a favor de las naciones libres que desearan resistir a los intentos de dominación. En el mismo año, el estado creó un plan económico llamado Marshall donde los norteamericanos prestarían recursos a bajo interés para que los países capitalistas se reestructuraran tras la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial. En donde Josef Stalin participó de dicha reunión, pero no aceptó el plan.

En respuesta, los soviéticos crearon un plan económico llamado COMECON que tenía como objetivo la integración económica de los seguidores del régimen socialista. En ese mismo período, Estados Unidos fundó una alianza militar denominada Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que tenía como objetivo el apoyo mutuo de tropas aliadas a cualquier proclamación de los ejércitos comunistas.

Los comunistas alineados a la URSS no tardaron en hacer un levantamiento del mismo tipo y se creó el Pacto de Varsovia.

Al final de la Segunda Guerra Mundial los dos polos representantes del capitalismo y del socialismo contaban con un enorme arsenal bélico, pero una de las dos potencias necesitaba hacerse soberana debido al gran poder que tenían. Por eso, iniciaron una carrera armamentista, con la construcción de máquinas de destrucción masiva.

Estados Unidos, dueños de la tecnología de la bomba atómica, realizaba pruebas nucleares en unas áreas especiales. En ese periodo, la Unión Soviética estaba un paso atrás de los norteamericanos ya que EEUU estaba con la creación de la bomba de hidrógeno.

Estados Unidos creció tanto, hasta el punto que en 1960 tenía un poder militar capaz de devastar a cualquier nación. Sin embargo, la Unión Soviética también logró un armamento casi igual de potente.

Las dos naciones, a esa altura, si entraban en un conflicto directo, con sólo una parte de su material bélico, serían capaces de destruir el planeta.

A pesar de no haber combatido directamente, Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron involucrados en los conflictos a través de guerras en los países periféricos, como la guerra de las Coreas (1950 -1953), la guerra de Vietnam (1959-1975) y la guerra de Afganistán (1979-1989), en que cada una de las potencias apoyó bélicamente a un grupo armado diferente para que sus intereses fueran defendidos en esas regiones.

Fue una disputa entre las dos superpotencias de la época, Estados Unidos y la Unión Soviética.

Este período de intensa hostilidad comenzó en 1947 y duró hasta 1989, que no contó con un conflicto armado directo entre las dos potencias. Por eso el nombre de “Guerra Fría”, ya que el conflicto no llegó a “calentarse” e ir al campo de batalla.

El hecho de que ambas potencias tenían la bomba atómica fue fundamental para que un conflicto directo no ocurriera entre ellas, pues se sabía que una vez iniciada una guerra, ésta no acabaría sin la destrucción total del enemigo y tal vez de buena parte del planeta.

Por otra parte, en octubre de 1962, la tensión entre los dos países aumentó en el episodio llamado “crisis de los misiles en Cuba”, ya que tuvo su origen por la pretensión soviética de instalar bases y lanzar misiles en Cuba.

Al hacer esto, para Estados Unidos se presentaba una amenaza constante por lo que la reacción estadounidense se hizo inmediata a través de un bloqueo naval sobre Cuba, el único país de América que había adoptado el régimen socialista.

El mundo contuvo la respiración, pues en ese momento, las posibilidades de una tercera guerra mundial eran reales.

La falta de democracia, el atraso económico y la crisis en las repúblicas soviéticas acabaron por acelerar la crisis del socialismo a finales de la década de 1980.

La Guerra Fría llegó a su fin después de un período de 42 años, en noviembre de 1989, con las negociaciones establecidas por Ronald Reagan y Gorbachev Mikhail que determinarían las relaciones internacionales.

A principios de la década de 1990, el entonces presidente de la Unión Soviética, Gorbachov, empezó a acelerar el fin del socialismo en aquel país y en los aliados con reformas económicas, acuerdos con Estados Unidos y cambios políticos. Era el final de un período de embates políticos, ideológicos y militares en donde el capitalismo salió victorioso.

Fuentes:

Temática sugerida por: Adriana Rudiño y Tatiana Zamora

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