Mar. Nov 19th, 2019

La Revolución francesa

Surgió en Francia en 1789, como reacción contra las injusticias y las desigualdades.

Fue un movimiento político, social, económico y militar. Surgió en Francia en 1789, como reacción contra las injusticias y las desigualdades. Originó el establecimiento del gobierno republicano, democrático y constitucional. Difundió por el mundo los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, y soberanía popular. Sus consecuencias inmediatas fueron: El derrocamiento de Luis XVI; la abolición de la monarquía en Francia y la proclamación de la I República Francesa. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799. Uno de los acontecimientos más importantes de la Edad Moderna.

Causas

1.- Políticas

Los abusos y atropellos de la monarquía, en la que el rey no daba cuenta de sus actos a nadie, pues el poder de este era:

  • Ilimitado, sin sujeción a control alguno.
  • Falta de libertad individual.
  • Falta de libertad de conciencia; el predominio de la censura.
  • Falta de la igualdad ante la ley.

2.- Sociales

La sociedad existente no contaba con la misma igualdad y privilegios. Francia se encontraba dividida en tres Estados que tenían grandes contradicciones y diferencias entre sí.

  • Primer Estado, el Clero: Dividido internamente en el alto clero, dueño de grandes riquezas y privilegios que estaba exonerado del pago de impuestos, y poseía enormes extensiones de tierras que lo convertían en el más grande terrateniente de Francia. El bajo clero por su parte, de modesta condición, ejercía su misión en provincias; y estaba mucho más ligado con el pueblo. Una parte importante del bajo clero apoyaba el proceso revolucionario francés.
  • Segundo Estado, la Nobleza: dividida en gran nobleza, poseedora de enormes riquezas y la pequeña nobleza que residía en provincias y no era de vastos recursos.
  • Tercer Estado o Estado llano: El resto de la población, la cual carecía de privilegios y de sus principales derechos. De él, solamente la burguesía, integrada por industriales, comerciantes y profesionales, disfrutaba de una buena situación económica. Sobre el Estado Llano descansaba el fisco y los ingresos del Estado francés.

El Estado Llano soportaba el pago del mayor número de impuestos al Estado. De la población de Francia (23 millones), solamente 300 000 pertenecían a las clases privilegiadas (clero y nobleza).

3.- Económicas

  • La riqueza del país se encontraba monopolizaba por los dos primeros Estados. El pago de impuestos a cargo solamente del Tercer Estado y la decadencia del comercio y la industrias unido a las trabas aduaneras y al comercio, arruinaban al Estado francés y creaban una situación de miseria que se generalizaba. A esto se le unía el derroche existente por parte del Rey y la corte, que llevaron a la bancarrota a Francia obligando así al rey a convocar a los Estados Generales.

El inicio de la Revolución

Más de un siglo antes de que Luis XVI ascendiera al trono en 1774, el Estado francés había sufrido periódicas crisis económicas motivadas por las largas guerras emprendidas durante el reinado de Luis XV, la mala administración de los asuntos nacionales en este reinado y el aumento de la deuda generado por los préstamos a las colonias británicas de Norteamérica durante la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias (1775-1783). Pero la situación económica existente en 1789 superó las precedentes por suma y acumulación, y colocó a la monarquía francesa en una situación desesperada y al Estado francés en franca bancarrota. El Rey ante esta situación, para sanear las finanzas necesitaba aumentar los impuestos existentes y fijar nuevos, pero tanto el clero como la nobleza, amparados en sus privilegios se negaban a contribuir con los gastos del Estado.

Para solucionar los problemas económicos, Luis XVI convocó a los Estados Generales del Reino a una asamblea consultiva. Esta convocatoria fue exigida por los “privilegiados” (clero y nobleza) quienes se negaban a pagar los tributos indispensables para conjurar la crisis económica.

Los burgueses se aprovecharon de estas circunstancias y, ante la amenaza de la nobleza armada que pretendió mantener sus privilegios, movilizaron a toda la nación. El 14 de julio de 1789, el pueblo tomó; las calles de París, apoderándose de la vieja fortaleza – prisión de La Bastilla, la cual constituía un símbolo del Absolutismo francés.

En esta jornada, una muchedumbre de artesanos, obreros, tenderos, estudiantes y funcionarios se impusieron a las tropas reales. Durante el transcurso de los diez años siguientes a estos acontecimientos, los ideales revolucionarios demostraron su fuerza. Se obtuvo la libertad política, dictándose una Constitución que dividía los poderes del Estado garantizándose: la libertad individual, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la expresión de la soberanía popular mediante el sufragio.

A fin de defender sus conquistas ante la reacción de la nobleza que se alió con los monarcas extranjeros, los burgueses revolucionarios exaltaron el principio de la nacionalidad identificando a la Nación con el Estado.

Etapas de la Revolución Francesa

Etapa Monárquica: De Junio de 1789 a Septiembre de 1792, año en que queda abolida la Monarquía.

Etapa Republicana: De septiembre de 1792 al 19 de noviembre de 1799, en que Napoleón Bonaparte da el Golpe de Estado del 18 de Brumario.

• Etapa monárquica

Prevalecían los Estados Generales, especie de Asamblea (Parlamento) que estaban integrado por 1 200 diputados (300 por el clero, 300 por la nobleza y 600 por el tercer Estado o Estado Llano).

El Tercer Estado quiso aprovechar dicha Asamblea para presentar peticiones que favorecieran al pueblo, no siendo estas del gusto del rey y la nobleza, oponiéndose a toda reforma. Negándole el derecho del voto por cabeza, que les era favorable, por cuanto eran mayoría, pues querían que subsistiera el voto por orden (que favorecía a las clases privilegiadas: clero y nobleza).

El Tercer Estado desobedeció la orden que había dictado Luis XVI y se reunió separadamente, constituyendo así la Asamblea Nacional (17 de junio de 1789), actitud que marcó el estallido de la revolución.

Luis XVI, tuvo que ceder ante los acontecimientos, invitando a que sesionaran juntos los tres estados.

Fue así que surgió la Asamblea Constituyente, de este modo el rey dejó de tener autoridad, y así la monarquía absoluta llegaba a su fin. La Constitución de 1791 de tendencia monárquica, sancionó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano como, igualmente, la existencia de tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Se promulgó la constitución civil del clero, por la que los bienes de la Iglesia pasaban a poder del Estado, y el nombramiento de las autoridades eclesiásticas se haría en adelante por elección del pueblo; provocando así la ruptura con la Iglesia de Roma. El rey traicionando a la Revolución pretendió huir al extranjero para unirse a los ejércitos europeos coaligados contra Francia, pero fue detenido cerca de la frontera y encerrado en el Palacio de Las Tullerías.

El rey desde su prisión en Las Tullerías conspiraba secretamente contra Francia revolucionaria. El 10 de agosto de 1792, la Asamblea decretó la suspensión de Luis XVI, quedando privado de su autoridad.

La prisión del rey y la guerra contra la reacción interna y externa fueron decantando las posiciones políticas de la burguesía francesa dentro de la Asamblea. Así quedaron conformadas tres facciones bien delimitadas, los Fuldenses, partidarios de un arreglo con el rey y sus partidarios, la Montaña, o Jacobinos, que planteaban la ruptura total y la instauración del “terror revolucionario” y los girondinos, más moderados que estos últimos, quienes se harían finalmente con el control político de la Asamblea.

Es evidente que la Revolución Francesa no puede entenderse sin la figura de Napoleón, no porque fuera uno de los instigadores de la misma, sino porque la Revolución finalizó precisamente bajo su mazo, en el momento en que dio el Golpe de Estado del 18 de brumario, en 1799, el año en que se coronó primer cónsul.

Generalmente se considera a Napoleón como la figura clave para el paso hacia una Europa más contemporánea, la del siglo XIX. Napoleón fue el paso siguiente a la Revolución Francesa, y cuando su imperio se extendió, todos los Estados tuvieron que acogerse al código Napoleónico. En muchos casos, este código supuso grandes avances en la sociedad de la época, permitiendo entre otras cosas el sufragio universal masculino, la abolición del feudalismo y la servidumbre, e incluso la libertad de culto (menos en algunos países como España).

Etapa Republicana

La Convención

Al disolverse la Asamblea Constituyente (1792-1795), luego de la victoria de Valmy, se formó otra asamblea denominada la Convención Nacional. Los principales actos de dicha convención fueron:

  1. Decretó la abolición de la Monarquía y proclamó la República.
  2. Sancionó el sufragio universal (derecho de voto para todo ciudadano).
  3. Procesó y ordenó a muerte a Luis XVI. Ejecución que realizó el 21 de enero de 1793.

Obra Cultural de la Convención

  1. Estableció la enseñanza primaria, obligatoria y gratuita.
  2. Fundó la Escuela Normal (maestros), la Escuela Politécnica (ingeniero), la Salud (médicos), la de artes y oficios, la Biblioteca Nacional y el Museo de Louvre.
  3. Implantó el sistema Métrico Decimal.

En el curso de los grandes días en los que se decidió la suerte de la revolución, las mujeres jugaron un papel decisivo. La situación económica y financiera general, en 1788 y 1789 era cada vez peor. Las malas cosechas de 1787 y 1788 aumentaron el precio del pan, que en algunos lugares se duplicó, mientras el paro crecía en las ciudades. Los pobres se morían de hambre y las quejas se multiplicaban.

Los objetivos de los grupos feministas burgueses buscaban ampliar los privilegios de las mujeres de las clases dominante, mientras que los grupos de la otra ala del movimiento pedían la emancipación plena de la mujer. Las mujeres del Tercer Estado se encontraron presentes en distintas acciones durante la Revolución francesa, confiando en que la revolución triunfante las protegería de las penurias del hambre. Pero eso ya es material para otro artículo…

Temática sugerida por: Shuma Gorath, Ana Victoria Perez Baquero y Natanael Pardo Pozo

Fuentes:

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