mié. Sep 18th, 2019

Las 5 pandemias más letales de la historia

Desde que el mundo existe, los virus han resistido y mutado con el paso de los siglos. Muchos de ellos han sido los culpables de millones de muertes a lo largo del tiempo y en todos los continentes.

Es tal la fortaleza de los virus, que muchos de ellos, aunque se creían erradicados, han vuelto mutados con más fuerza que nunca.

En primer lugar ¿qué es una pandemia?

Una pandemia no es otra cosa que una epidemia a una escala mayor, mucho más extendida. Y una epidemia no es otra cosa que una enfermedad que alcanza un nivel de incidencia mayor que el normalmente esperado. Por lo tanto, una enfermedad que se extiende más de lo esperado y de una forma mucho más extensa de lo que se preveía es considerada una pandemia. Y por desgracia las pandemias suelen asociar una gran cantidad de muertes debido a la falta de preparación que el propio término sugiere.

El VIH también conocido como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o SIDA es la quinta pandemia más importante de la historia moderna. Existe oficialmente como enfermedad desde 1981, cuando tras el estudio de cinco casos de personas con mismos síntomas, dieron con la devastadora conclusión. Es una enfermedad provocada por un retrovirus, y también uno de los más estudiados en la actualidad. Esta provoca que el sistema inmunológico funcione de manera deficiente. Por tanto, no es el virus en sí el que provoca las consecuencias letales, sino que destruye nuestra capacidad de defendernos antes otras enfermedades comunes y corrientes, de manera que la más mínima infección puede matarnos.

El VIH ha matado en el mundo a más de 25 millones de personas y actualmente todavía sigue siendo un peligro. Por suerte solo puede transmitirse mediante contacto directo con mucosas o la sangre, por lo que su transmisión es más difícil de lo que parece. Además, existen ciertos tratamientos y algunos descubrimientos muy prometedores para mejorar la calidad de vida o incluso tratar en cierta la infección, aunque actualmente no existe ninguna cura definitiva ni conocida. Otro detalle muy curioso es que el virus podría tener un origen artificial, de laboratorio. Otro aún más llamativo es que existe todo un movimiento, muy peligroso, de negacionistas del VIH que afirman que este virus no existe y es una invención de la industria farmacéutica.

La cuarta pandemia más mortífera data de la Edad Media. La peste negra, más conocida debido a su desagradable asociación histórica con la edad media y siglos posteriores. Sus principales y vistosos síntomas son los bubones o ampollas enormes provocadas por la bacteria. Yersinia pestis es transmitida mediante vectores tales como las pulgas a través de las ratas.

Su renombre, esencialmente, viene de las implicaciones sociales e históricas. La Peste Negra fue la provocación que necesitaba la sociedad para evolucionar en una época de cambio. Las implicaciones sociales e históricas son un hecho tan sumamente importante como los 75 millones de personas que sucumbieron durante la mitad del siglo XIV. Su origen podría estar en Asia central, llegando a Europa a través de la ruta de Crimea.

Esta rimbombante pandemia fue una de las más graves de la historia moderna. La gripe española acabó con la vida de entre el 3% y el 6% de la población mundial, según se estima, en solo un par de años. Es decir, entre 1918 y 1920 se calcula que murieron entre 50 y 100 millones de personas a lo largo del globo.

Como sospecharéis, la Gripe Española estuvo muy relacionada con la primera guerra mundial, conflicto que no ayudó precisamente a mitigar los estragos de la enfermedad sino todo lo contrario. Pero ¿Por qué ese nombre? Bueno, esto se debe a que ningún país se atrevía a hablar sobre esta enfermedad con miles de infectados y muertos cada día. En cambio, España fue un ejemplo de libertad de expresión dando a conocer a sus ciudadanos y al mundo lo que estaba ocurriendo. Por ello esta terrible enfermedad tendrá siempre el nombre de gripe española.

El sarampión como la rubéola o la varicela, es una enfermedad característica por sus marcas rojizas en la piel, altas fiebres y malestar grave. Además, es también el causante de la segunda mayor pandemia de la historia. La muerte en el sarampión suele deberse a la inflamación pulmonar o de las meninges, lo que deja secuelas graves en la mayoría de los supervivientes. El sarampión es un paramixovirus y se contagia mediante contacto directo y por el aire mediante las gotas de vapor que exhalamos.

Pero precisamente, para combatir esta enfermedad normalmente vacunamos a nuestros niños con la vacuna triple vírica. Debido a que el sarampión no tiene en sí una cura específica, lo único que podemos hacer es prevenir el contagio. La enfermedad se conoce desde hace más de 3000 años y su principal problema es la alta tasa de contagio. Hasta el momento y aunque hemos controlado eficazmente la enfermedad, ha matado a más de 200 millones de personas y todavía no la hemos erradicado a pesar de los esfuerzos de la OMS.

La mayor pandemia de nuestra historia es la viruela con más de 300 millones de muertes por su culpa. Esta es una enfermedad infecciosa mucho más grave de lo que la gente aprecia. Está causada por Variola virus, de la familia Poxvirus, y no solo ha sido la pandemia que más muertos ha causado en la historia de la humanidad, sino que además ha dejado a millones de personas desfiguradas a lo largo y ancho del mundo. Básicamente, como muchos sabréis, la viruela provoca la salida de numerosas pústulas que dejarán una marca indeleble en la piel con casi total seguridad. La viruela hasta donde se conoce, es un virus que solo afecta a humanos (en su variante infecciosa), y su transmisión es muy parecida a la del ébola: mediante fluidos corporales y contacto directo.

Esta pandemia se conoce desde mucho tiempo atrás, y se cree que apareció en el 10.000 adC. Llegó a ser tan mortal que tan solo del 25% al 30% de los afectados conseguía sobrevivir, muriendo por las altas fiebres, deshidratación y complicaciones derivadas. Especialmente terrible fue el siglo XVIII, donde la viruela literalmente conseguía diezmar a las poblaciones afectadas. Pero además de su letalidad, la viruela ha sido también una protagonista en la historia ya que la primera vacuna, diseñada por E. Jenner en 1796 fue precisamente para tratar la viruela. Actualmente se considera como una de las dos enfermedades, junto a la peste bovina, «erradicadas».

Temática sugerida por: Esteban Franco

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