mié. Sep 18th, 2019

¿Quién fue: Albert Einstein?

Albert Einstein, uno de los científicos más famosos de la historia.

Albert Einstein (1879-1955) fue un físico alemán de origen judío, nacionalizado después suizo, austríaco y estadounidense. En 1905 publicó su teoría de la relatividad especial, para generalizarla a partir de 1915. Premio Nobel de Física por la explicación del efecto fotoeléctrico.

Transformando el legado científico de las ciencias físicas, llegó a establecer la relatividad de las nociones de espacio y de tiempo, la inercia y la energía y, de un modo geométrico, interpretó las fuerzas de gravitación.

¿Quién fue Albert Einstein?

Albert Einstein tuvo una crianza normal. Nació en 1879 en la ciudad de Ulm, Alemania, y creció en Munich, donde asistió a una escuela católica (a pesar de ser judío). Sus padres, Hermann y Pauline, temieron que el niño fuera retrasado porque se demoró en hablar.

Por supuesto, sus temores eran infundados; el joven Albert estuvo entre los mejores estudiantes en la escuela elemental. En el colegio y en la universidad, sin embargo, Einstein fue tan independiente que a menudo se enfrentó a sus maestros y profesores.

Albert Einstein nació el viernes 14 de marzo de 1879 a mediodía. Cuando Albert tenía dos años y medio, nació su hermana. La llamaron Marie, pero todos le decían Maja.

Maja describe a Albert a la edad de cuatro años como un niño tranquilo, aislado, que no disfrutaba jugando con otros niños. Escribió que sus padres temían que Albert fuera retrasado pues aprendió a hablar muy tarde. Einstein recordaría después que sus padres lo llevaron donde el médico para saber si su lento desarrollo del lenguaje indicaba que algo iba mal.

Cuando tenía cuatro o cinco años, estando enfermo en cama, su padre le regaló una brújula magnética. El movimiento de la aguja, que volvía siempre a la misma dirección debido a una misteriosa y desconocida causa, dejó en el niño una impresión tan “profunda y duradera” que escribió 60 años después sobre el asunto en sus notas autobiográficas.

Aun a tan tierna edad, Einstein se sintió atraído por lo que se convertiría en uno de sus estudios favoritos: el electromagnetismo.

A pesar de su disgusto con la escuela obtenía informes excelentes. A los siete años, por ejemplo, Pauline escribió a su madre: “Ayer le entregaron a Albert las calificaciones; de nuevo sacó el primer puesto y obtuvo un resultado brillante”.

Muchos testimonios sobre la vida de Einstein lo pintan como un niño lerdo, tal vez con un problema de aprendizaje. Más tarde el propio Einstein escribió que su desarrollo intelectual se había retardado y, en consecuencia, había comenzado a pensar sobre el espacio y el tiempo sólo a la edad adulta, no cuando niño.

Para sus profesores del liceo Luitpold, el joven Albert Einstein nada tenía de superdotado: lo consideraban más bien como un alumno reacio a la autoridad.

Todo aprendizaje «de memoria» le repugnaba profundamente.

A los dieciséis años, sin terminar sus estudios secundarios, abandonó la escuela y Alemania: quería a toda costa evitar el servicio militar, adoptando la nacionalidad suiza. A raíz de un revés de la fortuna de su padre, se exilió en Italia.

En 1895, el hijo se reunió con su familia en Pavia y preparó como candidato libre, con un año de anticipo respecto a la edad requerida, la prueba de ingreso al Instituto politécnico federal de Zurich, que formaba ingenieros. Fracasó en esa ocasión, pero tuvo éxito en el segundo intento, en octubre de 1896. Sentado en los bancos de esta institución austera, Einstein se enamoró de Mileva Marie, con la que se casaría sólo después de la muerte de su padre, en 1902. Tiene dos hijos, en 1904 y 1910. Se separa en 1914, y se divorcia en 1919.

Una vez obtenido su diploma en julio de 1900, Einstein buscó en vano un puesto de asistente en la universidad, pero sólo consiguió empleos precarios. Solamente un año y medio más tarde ingresó en la Oficina federal de patentes de Berna, trabajo que le dejaba suficiente disponibilidad de tiempo para dedicarse a los problemas de física que lo apasionaban.

El empleo en la administración pública le dio libertad para concentrarse en la ciencia. En el productivo año de 1905 publicó en la revista alemana Annalen der Physik su tesis doctoral y cinco artículos importantes. El primero, sobre el efecto fotoeléctrico de la luz, demostraba la teoría de Max Planck de que la luz se emite en paquetes, o cuantos, lo que revalidaba la física cuántica. Otros dos artículos trataban sobre el movimiento browniano.

No obstante, la obra por la que es más famoso Einstein presentaba algo revolucionario: la teoría de la relatividad especial, una idea que al propio Einstein le costó aceptar.

La relatividad especial introdujo el concepto de universo de cuatro dimensiones tejido a partir del espacio-tiempo: las tres dimensiones habituales más el tiempo. A las distancias insignificantes de la vida ordinaria, este concepto apenas hace mella, pero cuenta en las distancias astronómicas; cuando miramos hacia las estrellas, miramos hacia el espacio exterior y hacia atrás en el tiempo.

La física pasaba entonces por una crisis profunda. Las dos ramas principales de la disciplina, la mecánica -la ciencia del movimiento de los cuerpos- y el electromagnetismo -la ciencia de la luz- se contradecían en numerosos puntos, sumiendo a los investigadores en un callejón sin salida. En el primer artículo, Einstein atacó la concepción oficial según la cual la luz era una onda continúa sostenida por el «éter», una sustancia inmóvil.

Para Einstein, al contrario, la luz «estaba constituida por un número finito de cuantos de energía localizados en puntos del espacio»: por lo tanto, era discontinua por definición. Einstein resolvió de este modo los problemas insolubles planteados por las supuestas propiedades de este éter: ¡éste no existía! No contento de haber puesto de acuerdo a sus colegas, Einstein esbozó uno de los ejes esenciales de la física moderna: la teoría cuántica.

El cuarto artículo, intitulado Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, era muy revolucionario, según admitió el propio Einstein. Rechazó la idea de un tiempo absoluto e idéntico en todas partes. Por el contrario, afirmó que el tiempo era relativo. La única salvedad enunciada por el físico a este carácter móvil del tiempo era que la velocidad de la luz representaba un límite absoluto. Se llegó entonces a una teoría de la «relatividad restringida».

En un apéndice, Einstein desarrolló una idea totalmente nueva, al demostrar la equivalencia entre masa y energía: este descubrimiento se conoce de manera universal bajo la fórmula matemática E = mc^2. Al comienzo, estos artículos pasaron inadvertidos, pero suscitaron luego del interés del gran investigador alemán Max Planck. Entonces se abrió un futuro brillante para Einstein. Nombrado en la universidad de Zurich en 1909 y fue invitado al congreso de Solvay de 1911.

El descubrimiento de la relatividad restringida no era empero más que el preludio de un cuestionamiento más avanzado de la física clásica, aún marcada por los descubrimientos de Newton y de Maxwell. A partir de 1907, Einstein se dedicó a la teoría de la gravitación. Tan sólo en 1915 formuló definitivamente la teoría de la relatividad general, que consideraba la gravitación como una deformación del espacio-tiempo.

Las observaciones de una expedición científica inglesa realizada por el astrónomo Eddington durante un eclipse validaron sus previsiones: Einstein alcanzó entonces notoriedad internacional y se convirtió para el mundo en el nuevo Newton.

A pesar de este éxito manifiesto, el premio Nobel de física otorgado a Einstein en 1921 recompensaba sus trabajos sobre el efecto fotoeléctrico y no aquellos sobre la relatividad.

En 1905, Einstein había sido el iniciado de la teoría cuántica. Niels Bohr y Einstein fueron muy amigos, pero el desacuerdo científico era profundo y culminaría en 1927 con ocasión del quinto congreso de Solvay, en Bruselas. Einstein y Bohr realizaron feroces intercambios de réplicas. Las objeciones de Einstein a los desarrollos de la teoría cuántica estaban especialmente motivadas por la imposibilidad de prever con certeza la posición de un electrón.

La mayor ambición de los dos últimos decenios de su vida era elaborar una teoría unitaria que sería la síntesis de la gravitación y del electromagnetismo. Pero este trabajo titánico fue en vano.

Ciudadano del mundo

Einstein permaneció toda su vida siendo el colegial hostil a toda forma de autoritarismo. En 1914 redactó un «Llamado a los europeos», invitando a los intelectuales a actuar en favor de la paz.

Aceptó participar en una serie de viajes a Estados Unidos para recolectar los fondos necesarios para la fundación de una universidad en Jerusalén. Desde los primeros meses de la toma de poder de Hitler, Einstein se exilió en Estados Unidos.

Convertido en ciudadano estadounidense en 1940, apoyó plenamente la idea de la guerra contra el nazismo. Ya en agosto de 1939 escribió al presidente Roosevelt para urgirlo a que implementase un programa de investigación atómica, expresando sus temores con respecto a que la Alemania hitleriana tuviese un cierto avance en esta materia.

Sin embargo, Einstein no participó en el proyecto Manhattan que dio a Estados Unidos un arma cuya eficacia trajo consigo a corto plazo la capitulación de Japón.

Horrorizado por el espectáculo de Hiroshima y de Nagasaki, Einstein militó desde entonces en las filas del pacifismo, asumiendo la presidencia del Comité de vigilancia de los investigadores sobre energía atómica, en mayo de 1946, y poniendo todo el peso de su nombre al servicio de la causa.

Preconizó la creación de un «gobierno mundial», que sería el único en tener el control del arma nuclear. Su último gesto político fue la redacción de un llamado a los científicos en favor de la abolición de la guerra, escrito en forma conjunta con el filósofo Bertrand Russel. Albert Einstein murió en Princeton el 18 de abril de 1955.

Cronología

  • 1879: Nace en Ulm.
  • 1896: Inicia sus estudios superiores en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich.
  • 1902: Mileva queda embarazada y da a luz a Lieserl. Albert Ingresa como funcionario en la Oficina Federal de Patentes en Berna.
  • 1903: Fallece Lieserl. Contrae matrimonio con Mileva Maric, con la que tendrá dos hijos en 1904 y en 1910.
  • 1905: Publica sus primeros artículos en los que aborda los campos del movimiento browniano, el efecto fotoeléctrico y la relatividad especial. Tenía 26 años.
  • 1909: Consigue su primera plaza de profesor titular en la Universidad de Zurich.
  • 1913: Es nombrado director del Instituto de Física Kaiser Wilhelm en Berlín.
  • 1916: Publica la Teoría general de la relatividad.
  • 1919: Divorciado de Mileva, contrae matrimonio con Elsa, una prima suya. El 29 de mayo, un eclipse solar demuestra que la Teoría de la Relatividad General es correcta.
  • 1921: Recibe el Premio Nobel de física.
  • 1933: Abandona Alemania y vive exiliado en Francia, Bélgica, Reino Unido y Estados Unidos, país este último donde es recibido con entusiasmo. Allí será catedrático de física teórica en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton.
  • 1939: Einstein escribe al Presidente Franklin D. Roosevelt, indicando que la bomba atómica es posible, y que Alemania podría tener ya la tecnología
  • 1940: Adopta la nacionalidad estadounidense.
  • 1945: Se retira de la docencia para poder desarrollar con exclusividad sus investigaciones teóricas.
  • 1955: Muere en Princeton (EE.UU.).

Temática sugerida por: Luis Alzate y AJ KG Superior

Fuentes: