Mar. Nov 19th, 2019

¿Quién fue: Michel Nostradamus?

La vida e historia del famoso hombre de las profecías

Médico y astrólogo francés, famoso por las profecías que publicó en 1555 con el título Las profecías, en las que anticipa el futuro de la humanidad hasta el fin del mundo, que situó en el año 3797.

Jean-Aime de Chavigny (Un discípulo de Nostradamus), nos informa cumplidamente de los primeros años del enigmático profeta: “Michel Nostradamus, el hombre más renombrado y el más famoso de cuantos se han hecho famosos desde hace largo tiempo por la predicación deducida del conocimiento de los astros, nació en la villa de Saint-Rémy, en Provenza, el año de gracia de 1503. Su padre se llamaba Jacobo de Nostredame, notario del lugar; su madre, Renata de Saint-Rémy. Sus abuelos paternos y maternos pasaron por muy sabios en matemáticas y en medicina, habiendo recibido él de sus progenitores el conocimiento de sus antiguos parientes.”

De familia adinerada, de ascendencia judía, convertidos al catolicismo por obligación, debido a un edicto o decreto que amenazaba a todos los hebreos de Provenza a convertirse o serían confiscados todos sus bienes. Su bisabuelo (Abraham Salomón), decidió bautizarse al catolicismo antes de perderlo todo, haciéndolo con el apellido Nôtre-Dame, que más tarde Michel latinizó cambiándolo a Nostradamus en un intento de revestirlo de dignidad y misterio.

Así que Nostradamus surgió de una familia de sabios, de lo más doctos de la época, que disponían de misteriosos conocimientos que la mayoría no entendían. Sabían medicina, matemáticas, la cábala judía, astrología, etc…

Parece ser que, entre sus antepasados judíos, que venían de la tribu de Isacar, hubo muchos adivinos.

De niño, Nostradamus demostró grandes aptitudes para las matemáticas y la astrología, asombrando a compañeros y profesores por sus raras facultades y su infalible memoria.

Fue su abuelo materno Juan de Saint Remy que le enseñó a Nostradamus, letras, latín, hebraico, griego, matemáticas y la combinación de Astronomía y Astrología que en aquel entonces se estudiaban juntas y se conocían como Ciencias Celestes.

Cuando falleció su abuelo materno, su otro abuelo Pedro de Notre Dame (ambos eran consejeros valiosos y preciados del Rey Renato de Provenza) lo reemplazó en su educación, haciéndolo de manera muy sabia.

A la edad de 15 años, Michel ingresó en la Universidad de Aviñón, en Francia, para estudiar el bachillerato. Tras un año, logró acreditar el trívium ―unión existente en la época medieval de tres materias: gramática, retórica y lógica―, tiempo tras el cual se vio en la necesidad de buscar una nueva institución donde continuar sus estudios a causa de la clausura de Aviñón por la epidemia de peste negra persistente durante esa época.

Años después, ingresó a la Universidad de Montpellier para estudiar Medicina, la Facultad de Medicina más famosa que había en la época en Francia, pero fue expulsado cuando se descubrió que era boticario o farmacéutico. Terminó sus exámenes de bachillerato en 1525.

La aparición de la peste bubónica interrumpió nuevamente sus estudios, y se vio obligado a viajar por toda Francia asistiendo a los enfermos a través de la estructuración de mejores dietas en la alimentación y vestimenta de cama, agua y pasillos bien aseados.

Mientras se hallaba viajando encontró e intercambió información con varios doctores, alquimistas, cabalistas y místicos renacentistas en la clandestinidad. Sus conocimientos como apotecario le fueron de utilidad para crear una píldora que prevenía y ayudaba en la enfermedad, la cual tuvo mucho éxito. La llamaron la “píldora rosa” y aparentemente contenía una fuerte dosis de vitamina C.

En 1530, regresó a Montpellier para recibir su doctorado, pero la conservadora de la universidad lo expulsó al descubrir su anterior oficio como boticario, una ocupación estrictamente prohibida por los estatutos de la universidad.

Después de su expulsión, Michel volvió a ejercer sus conocimientos como boticario en una sociedad atemorizada por la existente epidemia de peste.

En 1531, Michel fue invitado por el médico Julio César Escalígero para acudir al pueblo de Agen, donde desposó a una mujer cuyo nombre se encuentra aún bajo disputa, con la cual tuvo dos hijos. En 1537 murieron su esposa y sus dos niños, presumiblemente a causa de la peste bubónica. En soledad emprendió un viaje de más de diez años por diferentes lugares de Europa, en los que procuró olvidar lo sucedido y profundizar en sus conocimientos. No podemos saber si este periodo reflexivo, la amarga tristeza y la pena o todas juntas, tuvieron algo que ver en su despertar como vidente. Pues fue a partir de aquí que comenzó, al menos de manera más notoria, su don de profetizar.

Fue precisamente caminando en la provincia de Ancona (Italia) donde vio a un joven fraile franciscano y se arrodilló ante él. Cuando los otros monjes le preguntaron por qué ese gesto tan exagerado para un pobre fraile el respondió:

“¿No debo pues arrodillarme ante su santidad?”

Años más tarde, en 1585, este pobre fraile llamado Felice Peretti llegó a ser el Papa Sixto V.

En 1545, acudió con el físico Louis Serre para combatir un brote de peste en la comunidad de Marsella, para luego continuar en su intento por la erradicación de la misma en las regiones de Salon-de-Provence y Aix-en-Provence, siendo la primera donde establecería su residencia, la cual habitaría hasta su fallecimiento.

Al establecerse en Salon-de-Provence, en 1547 desposó a una viuda adinerada llamada Anne Ponsarde Gemelle. En esa época elaboró una pócima que parece ser curaba la esterilidad. La cual entre otros usó con Catalina de Médicis esposa del rey de Francia Enrique II, que llevaba 11 años sin poder quedar en cinta y con la que tuvo un gran éxito, pues quedo curada y finalmente llegó a tener 10 hijos.

Durante este período, Michel comenzó a alejarse de la Medicina para acercarse a lo oculto. Con su supuesta habilidad para prever el futuro, escribió una serie de almanaques anuales (siendo el primero publicado en 1550), donde comenzó a utilizar la versión latina de su nombre auténtico, refiriéndose ahora como Nostradamus.

Tras el exitoso serial de publicaciones proféticas, muchas personas provenientes de alejadas regiones francesas comenzaron a contactar a Nostradamus con tal de conocer lo que les depararía en su vida futura a través de los horóscopos. Debido al creciente número de clientes, decidió iniciar un proyecto, consistente en escribir un libro de 1000 redondillas, conocidas como «centurias», las cuales consistían en versos proféticos donde extendía la información contenida en sus anteriores almanaques. Sin embargo, con la intención de evitar una polémica que condujera a posibles enfrentamientos con la Inquisición, inventó un método para oscurecer las profecías del libro utilizando juegos de palabras y mezclando idiomas, tales como provenzal, griego, latín, italiano, hebreo y árabe.

Al ser publicada su máxima obra escrita bajo el nombre de Las profecías, muchos empezaron a criticar su contenido, argumentando que constituía información obtenida del demonio, y clasificando a Nostradamus como hereje. Contrariamente, ciertos sectores sociales apoyaron la publicación, otorgándole un distintivo de importancia espiritual, al considerar la obra como una post-biblia auténtica.

El éxito de esos crípticos cuartetos fue inmediato. En la corte, el rey y su esposa quedaron maravillados. Nostradamus fue reclamado en París, donde Enrique II lo colmó de regalos. En los años siguientes, su prestigio aumentaría hasta límites inconcebibles cuando una de sus predicciones, la relativa a la muerte del rey, se cumplió tal como él había escrito.

Nostradamus estaba ya cansado y padecía gota e hidropesía, comenzó a escribir su testamento, incluso dijo donde quería que lo enterraran, en la pared de la iglesia de Santa Marta, que la sepultura fuera vertical para que nadie caminara por encima. El profeta ya sabía de su inminente fallecimiento.

El 1 de julio de 1566 su discípulo y secretario Jean de Chavigny le dijo “hasta mañana”. Pero Nostradamus le respondió “Mañana al despuntar el día, no estaré ya aquí”.

Efectivamente así fue, al día siguiente, el día 2 de julio de 1566 poco antes de la salida del sol, Nostradamus falleció.

Como vemos, Nostradamus profetizó su propia muerte, incluso un tiempo antes había escrito la siguiente cuarteta.

Devuelta de una misión, regalo del Rey, en el acostumbrado lugar,

nada más le pasará, él (Nostradamus) se habrá ido a Dios.

Parientes cercanos, amigos, hermanos de sangre

le hallarán muerto, cerca de la cama y del banco. (Obviamente se encuentra traducido)

Se cuenta que, cuando muchos años después, en los tiempos turbulentos de la Revolución francesa, llegaron a su tumba saqueadores y encontraron entre sus restos un medallón de oro que tenía la fecha exacta del saqueo de la tumba.

Luego de su muerte se cumplieron algunas profecías, como por ejemplo el surgimiento del mandato de Hitler y el derribo de las Torres Gemelas de Estados Unidos, pero eso es material para otro artículo.

Temática sugerida por: Britney y Oscar D.

Fuentes:

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