Vie. Nov 15th, 2019

Los diamantes

Son, posiblemente, la joya más preciadas de entre todas las joyas, con permiso de las perlas, que son otra gran joya de la corona. Tiene la más alta dureza y conductividad térmica de todos los materiales conocidos por el ser humano. Estas propiedades determinan que la aplicación industrial principal del diamante sea en herramientas de corte y de pulido además de otras aplicaciones.

El diamante es la segunda forma más estable de carbono, después del grafito; sin embargo, la tasa de conversión de diamante a grafito es despreciable a condiciones ambientales.

El diamante es uno de los minerales más preciados del mundo por sus características físicas y ópticas. Debido a su estructura cristalina extremadamente rígida, puede ser contaminada por pocos tipos de impurezas, como el boro y el nitrógeno.

La mayoría de diamantes naturales se forman en condiciones de presión y temperatura extremas, existentes a profundidades de 140 km a 190 km en el manto terrestre. Los minerales que contienen carbono proveen la fuente de carbono, y el crecimiento tiene lugar en períodos de 1 a 3,3 mil millones de años, lo que corresponde a, aproximadamente, el 25 % a 75 % de la edad de la Tierra.

Los diamantes son llevados cerca de la superficie de la Tierra a través de erupciones volcánicas profundas por un magma, que se enfría en rocas ígneas conocidas como kimberlitas y lamproitas. Los diamantes también pueden ser producidos sintéticamente en un proceso de alta presión y alta temperatura que simula aproximadamente las condiciones en el manto de la Tierra.

El nombre del diamante proviene del griego adamas o adamantem que significa “invencible”.

Con respecto a su color suele ser incoloro, blanco; puede también presentar tonalidades pálidas de amarillo, azul, rojo, verde pardo y hasta negro. Dichos colores se deben a la presencia de impurezas de elementos diferentes del carbono. El diamante no produce raya, por lo general, es de transparente a traslúcido, su tenacidad tiende a ser quebradiza, y presenta un peso específico de 3,52.

La mayor concentración de los yacimientos se encuentra en África meridional (Sudáfrica, Namibia, Bostwana), en África central (República Democrática del Congo, Sierra Leona), en Australia, en Siberia (Rusia) y Minas de Geraes (Brasil).

El diamante se puede clasificar en distintos tipos: en diamante genuino (gema cristalina), la cual es de alta calidad y considerada como la gema más preciosa, “la reina de las gemas”, muy utilizada en joyería. Los ejemplares pequeños y de baja calidad se usan en la fabricación industrial de instrumentos para pulir y cortar otros minerales.

Diamantes contra el cáncer

Un equipo de científicos de la Facultad de Física de la Universidad de Sídney (Australia) afirma que estas piedras preciosas pueden ser muy útiles en el diagnóstico de los cánceres en sus etapas más tempranas.

Los investigadores emplearon una versión sintética de diamantes a nanoescala (con 4-5 nanómetros de diámetro), llamados nanodiamantes, que no son reactivos ni tóxicos para el cuerpo humano, sometidos a un proceso de hiperpolarización, donde los átomos de un diamante se alinean para producir una señal que puede ser recogida por los escáneres de resonancia magnética.

“Al explorar acerca de estas propiedades no tóxicas, nos dimos cuenta de que los diamantes tienen características magnéticas que les permitían actuar como faros en las resonancias magnéticas”, explica David Reilly, coautor del estudio.

De esta forma, mediante la resonancia y los nanodiamantes, los científicos fueron capaces de ver cómo los cánceres se iluminaban sin tener que realizar ningún tipo de intervención quirúrgica u otro tipo de pruebas invasivas.

Esto ayudará para el diagnóstico precoz del cáncer y su tratamiento. Además, el hecho de que se trate de versiones sintéticas de esta piedra preciosa, su coste y su obtención son ambas muy accesibles.

En el sur del continente, en el reino montañoso de Lesoto, enclave independiente rodeado por Sudáfrica, la empresa británica Gem Diamons Ltd. ha encontrado un diamante de “excepcional calidad” y de 910 quilates, del tamaño de dos pelotas de golf, lo que lo situaría como la quinta gema de calidad más grande del mundo. La piedra, que todavía no ha sido bautizada, es de categoría Type IIa, otorgada solo a entre el 1% y 2% de los diamantes, lo que implica que se caracteriza por estar casi o totalmente desprovista de impurezas y poseer una conductividad térmica más alta. Además, tiene un color D, lo que significa que es totalmente incoloro, algo muy poco frecuente.

La empresa todavía no ha revelado cuánto podría costar, algo que depende no solo del tamaño sino de la calidad de las piedras pulidas que se puedan cortar de ella. Por ejemplo, Lucara Diamond Corp, una compañía de la competencia, vendió en 2015 un diamante de 1.109 quilates por 53 millones de dólares, pero consiguió aumentar la cifra a 63 con otro más pequeño, de 813 quilates, ese mismo año.

Fuentes: conceptodefinicion.de, wikipedia.org, muyinteresante.es, elconfidencial.com

Temática sugerida por: Adriana Rudiño

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