mié. May 22nd, 2019

Tardígrados

También conocidos como ositos de agua, un micro animal de ocho patas y hoy las mencionaremos porque son catalogados como ”la especie más resistente del mundo” , tanto que será capaz de sobrevivir en la Tierra mientras el Sol siga brillando.

Un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports asegura que este animal microscópico (Hypsibius dujardini) podría sobrevivir a una posible extinción provocada por cualquier posible catástrofe astrofísica. Según los autores, permanecerá sobre la faz de la Tierra mucho más tiempo que los humanos. Sólo si se apagase el Sol, lo que los científicos estiman que ocurrirá dentro de 10.000 millones de años, acabaría con esta especie.

«Sin nuestra tecnología para protegernos, los seres humanos somos una especie muy sensible. Los cambios sutiles en el ambiente nos impactan de forma muy fuerte. La vida en este planeta puede continuar mucho después de que los seres humanos se hayan ido», ha asegurado Rafael Alves Batista, coautor del estudio e investigador en el Departamento de Física de Oxford, en un comunicado.

El tardígrado, u oso de agua, es la forma de vida más resistente del planeta, según la ciencia. Puede sobrevivir durante 30 años sin comida ni agua, vivir en el vacío helado del espacio y resistir las más extremas condiciones, incluidas temperaturas de 150ºC o niveles de radiación que matarían al ser humano, según la investigación.

Los autores del estudio, pertenecientes a las universidades de Oxford y Harvard, han asegurado que podrá sobrevivir a todas las amenazas astrofísicas consideradas en el estudio, ya que ninguna de ellas sería lo suficientemente potente como para hervir el agua de los océanos.

Para llegar a esta conclusión, los científicos han considerado tres potenciales acontecimientos astronómicos que podrían acabar con la vida en el planeta. Estos son el impacto de un meteorito, una explosión estelar en forma de supernova y una explosión de rayos gamma. Ninguno de ellos supondría un riesgo para los tardígrados, según el estudio.

En primer lugar, sólo existen una docena de asteroides y planetas enanos conocidos, como Vesta y Plutón, que podrían hervir los océanos si impactasen con nuestro planeta, y ninguno de estos cruzará la órbita de la Tierra. Respecto a una posible supernova, han afirmado los expertos, la explosión debería ocurrir a una distancia de 0,14 años luz o menor. Sin embargo, la estrella más cercana al Sistema Solar se encuentra a 4 años luz de nosotros.

La probabilidad de que ocurra una explosión de rayos gamma es siquiera más remota. Según el estudio, la explosión debería producirse a menos de 40 años luz. Muy cerca en términos astronómicos.

«Los tardígrados están cerca de ser indestructibles mientras permanezcan en la Tierra, pero es posible que haya otros ejemplos de especies resilientes en otras partes del Universo», según Rafael A. Batista.

El doctor David Sloan, coautor de la investigación, ha situado la importancia de este trabajo en el ámbito de la búsqueda de vida extraterrestre. «Debíamos averiguar los límites de la resistencia de la forma de vida más dura», ha asegura el investigador. «Un gran número de especies, o incluso géneros enteros, pueden extinguirse, pero la vida en su conjunto continuará», ha sentenciado Sloan.

«Si los tardígrados son la especie más resistente de la Tierra, quién sabe qué más puede haber por ahí fuera», indicó Rafael Alves Batista, para quien es posible que haya otros ejemplos similares en algún lugar del Universo, y por ello tiene sentido buscar vida en Marte o en otras zonas del Sistema Solar.

El profesor Abrahan Loeb de la Universidad de Harvard señaló que la historia de Marte señala que una vez tuvo una atmósfera que podía permitir la vida, a pesar de las condiciones extremas. Organismos con una tolerancia similar a la de los tardígrados frente a la radiación y a la temperatura podrían vivir largo tiempo bajo la superficie en esas condiciones, indicó Loeb, quien agregó que en las profundidades de los océanos que se cree que hay en Europa y Encelado (lunas de Saturno) podrían darse condiciones similares a los de la Tierra.

¿Y por qué son tan resistentes?

Esto se debe a que la criatura tiene muchas más copias de una enzima antioxidante y de una sustancia reparadora del ADN que cualquier otro animal. Además, es propietario de una proteína llamada Dsup que lo protege de los efectos de los rayos-X, impidiendo que la radiación ionizante rompa las cadenas de ADN.

Esta proteína puede trasladarse a seres humanos. En pruebas con células humanas, la Dsup ha logrado incrementar la tolerancia a los Rayos-X del ADN humano en un 40%. Aún es pronto como para hablar de un suero de tardígrado que proteja a los astronautas en el espacio, pero la nueva secuenciación es un comienzo muy prometedor.

Gran parte de la información fue rescatada de elmundo.es

Temática sugerida por: Paul Plazarte

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