jue. Jun 20th, 2019

Curiosidades que probablemente no sabias sobre los sueños

Cuando dormimos, también soñamos. Por lo menos en algunas fases concretas del sueño, en las que imaginamos situaciones irreales, producto de nuestro inconsciente. Estos sueños pueden ser emotivos, mágicos o extraños, y hasta pueden ser escalofriantes, como las pesadillas.

Soñamos, en promedio, más de 6 años a lo largo de nuestra vida

Siempre que dormimos, soñamos. No hay otra alternativa. Quienes dicen que no sueñan, lo hacen simplemente porque no recuerdan lo que sucedió después de que cerraron los ojos. Una vez que estamos dormidos, no hay manera de que dejemos de soñar. Las investigaciones demuestran que soñamos durante las noches en periodos de entre 5 a veinte minutos. Sumando todos estos pequeños periodos a lo largo de una vida promedio, podemos afirmar que pasamos aproximadamente seis años soñando.

La mayoría de los sueños se olvidan rápidamente

El científico del sueño Allan Hobson reveló, en base a sus múltiples estudios sobre la materia, que hasta un 95% de los sueños se olvidan rápidamente, a los pocos minutos después de despertar.

Entonces, cabe preguntarse: ¿por qué es tan complicado recordar el contenido de los sueños?

La explicación ha sido constatada en distintos experimentos. Parece ser que los cambios que se producen en el cerebro durante las horas en que soñamos no concuerdan con el modo en que procesamos la información rutinariamente para proporcionar información a la memoria. Los escáneres cerebrales de individuos que duermen muchas horas durante la noche han demostrado que los lóbulos frontales, zonas cerebrales que juegan un papel fundamental en la conformación de la memoria y los recuerdos, permanecen inactivos durante la fase MOR del sueño, justo el momento en que soñamos.

Algunos sueños son en blanco y negro

Aproximadamente ocho de cada diez sueños son “en color”, pero existe un pequeño porcentaje de la población que asegura soñar sin colores, esto es, en blanco y negro.

En las investigaciones que indagaron sobre el asunto del color en los sueños, los sujetos experimentales fueron requeridos para seleccionar los colores que coincidían con el sueño que acababan de tener en un gráfico, y los colores pastel suaves fueron los más comúnmente señalados. Parecer ser, pues, que tendemos a soñar en tonos pastel.

¿Los animales sueñan? Todo apunta a que sí

Muchas personas han observado como su mascota mueve la cola, las piernas o la boca mientras duerme. La explicación a estos movimientos puede ser que los animales también sueñan, aunque el hecho de que los animales sueñen es una hipótesis difícil de demostrar. Los investigadores creen que sí sueñan, e incluso se atreven a afirmar que pasan, igual que los humanos, por etapas de sueño MOR y no MOR.

Una de las mayores evidencias científicas de los sueños se debe al estudio de un gorila que dominaba el lenguaje gestual y de señas. En un momento dado en que estaba dormido, comunicó gestualmente algunas imágenes de lo que estaba soñando.

¿Se puede controlar el sueño? Los sueños lúcidos

¿Has oído hablar de los sueños lúcidos? Es el fenómeno que ocurre cuando, a pesar de estar dormidos, somos conscientes de que estamos soñando. Quienes han experimentado esta clase de sueños son capaces de controlar y guiar el contenido del sueño.

Aproximadamente el 50% de la población recuerda haber experimentado un sueño lúcido por lo menos una vez en su vida. Incluso hay personas que tienen la habilidad de controlar sus sueños de forma bastante habitual.

Las emociones negativas son más comunes que las positivas en los sueños

Uno de los máximos exponentes de la investigación acerca del sueño, Calvin Hall, registró más de 50.000 sueños de estudiantes a lo largo de medio siglo.

Este extensísimo archivo de sueños reveló muchas de las emociones y sensaciones que experimentamos durante el sueño, como la alegría, el temor, la rabia… Pero la emoción que se constató de forma más habitual fue la ansiedad y, en general, las emociones negativas (miedo, desesperanza, tristeza) predominaron ante las emociones positivas.

Las personas invidentes también sueñan

Las personas ciegas, a pesar de no poder ver, también sueñan. Aquellas personas invidentes que se quedaron ciegas en algún momento de su vida tienen la capacidad de reproducir imágenes y contenido visual en sus sueños.

En el caso de los invidentes de nacimiento, sus sueños sí son algo distintos: representan los sueños mediante otros sentidos, como el olfato, el oído o la sensación de tacto.

Existen contenidos de sueños que todos soñamos (sueños universales)

Algunos sueños son comunes a todos los humanos. Una gran cantidad de sueños están influenciados por las experiencias personales de cada persona, pero, aunque resulta extraño, los investigadores han revelado que existen ciertos temas recurrentes en nuestros sueños, independientemente de las diferencias culturales.

Por ejemplo, parece que todas las personas soñamos con que nos persiguen, con ser atacados o con que caemos al vacío. Otros sueños universales son las experiencias en el ámbito de la escuela, sentirse inmóvil, o la vergüenza de encontrarse desnudo en público.

La reacción de tu cuerpo es como si estuvieras despierto

La experiencia cuando dormimos y soñamos se registra en nuestro cuerpo y cerebro casi de la misma manera que si estuviéramos despiertos. Tiene sentido pensar que el cuerpo reaccione de la misma manera ante una situación de estrés, ante un sueño erótico o un acto de vandalismo. De ahí que algunas veces nos levantemos sofocados, enfadados o con rabia, porque lo que has vivido en el sueño tu cuerpo también lo ha experimentado en la realidad.

El inusitado aumento de la actividad cerebral

De lo único que descansamos cuando dormimos es de la conciencia. Lejos de guardar reposo, nuestro cerebro trabaja intensamente durante los sueños. Incluso en las fases más profundas, cuando hay ondas lentas, la actividad no se detiene ni por un segundo.

Lo que sí ocurre es que en algunas fases del sueño hay ciertas regiones cerebrales que trabajan de una manera más lenta y coordinada. Sin embargo, durante la llamada fase MOR se produce un verdadero estallido de actividad. De hecho, si se hace un encefalograma durante esa etapa, encontramos que presenta un patrón muy parecido al que encontraríamos si se lo hiciéramos a una persona despierta.

En los sueños solo aparecen cosas y personas conocidas

Un hecho que ha podido establecerse es que jamás soñamos con personas que no conocemos. El cerebro no inventa ningún rostro. Quienes desfilan en lo sueños son personas que hemos visto alguna vez, aunque sea de paso.

Por más absurdos que sean los personajes que aparecen durante nuestros sueños, nunca se trata de gente desconocida. Lo mismo ocurre con los objetos. A veces aparecen artefactos que nos parecen completamente nuevos. Sin embargo, son una descomposición o una deconstrucción de objetos conocidos.

Los estímulos externos intervienen en los sueños

Después de realizar algunos estudios, se verificó el fenómeno conocido como “incorporación del sueño”, una de las curiosidades sobre los sueños más sorprendentes. Se refiere a que en algunas ocasiones los contenidos del medio ambiente terminan integrándose con los del sueño. Se amalgaman de una forma que podría llamarse “coherente”.

Esto sucede cuando, por ejemplo, la persona está soñando con que está en la escuela, en una clase. De pronto suena el timbre de un despertador, y el soñante lo asocia con el timbre que da por finalizada la clase.

Fuentes: psicologiaymente.com, losreplicantes.com y lamenteesmaravillosa.com

Temática sugerida por: Sol Rodriguez

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