jue. Jul 18th, 2019

Halloween

La fiesta de Halloween se ha convertido en una de las celebraciones más populares y difundidas del siglo XXI. Aunque la versión actual, la de los disfraces y el ‘trick or treat’, proviene de Estados Unidos y ha sido exportada al resto del mundo en los últimos años, el origen de esta fiesta es europeo y mucho más antiguo. La celebración que hoy conocemos como Halloween es una mezcla de la fiesta pagana de Samhain y la fiesta religiosa del Día de Todos los Santos.

Y es que, la misma celebración que hoy lleva a miles de niños a disfrazarse y pedir caramelos puerta a puerta tiene su origen en el Samhain o Samagín, una tradición celta en la que los hechiceros de la antigua Britania (los míticos druidas) danzaban alrededor de una fogata con el objetivo de ahuyentar a los malos espíritus y protagonizaban tristes sacrificios humanos para convertirse en una suerte de oráculos.

Como pueblo que basaba una buena parte de su existencia en la naturaleza, los celtas daban gran importancia a los ciclos estacionales. Para ellos, el año se dividía en dos grandes épocas: el invierno y el verano. La primera relacionada íntimamente con la muerte y la segunda con la vida. Para conmemorar el paso de una a otra, celebraban dos fiestas en honor a los respectivos dioses a los que asociaban cada una de ellas. «Los celtas adoraban al dios sol (Belenus), el primero de mayo. Y adoraban a otro dios, Samagín, el dios de la muerte o de los muertos, el 31 de octubre».

El origen del actual Halloween se encuentra, como cabía esperar, en la segunda fiesta, la que se organizaba en honor de la deidad de la muerte. Sin embargo, a día de hoy existe cierta controversia sobre cómo se celebraba el festival de Samagín. La mayor parte de los expertos son partidarios de que el jolgorio se alargaba tres días con sus respectivas noches y que en él se conmemoraba la llegada de la estación de la muerte.

La fiesta, que hoy daría la impresión de ser menor, era en realidad una de las más destacadas del año. No en vano los propios druidas consideraban a su civilización y al pueblo britano descendientes del dios de la muerte.

En la práctica los druidas afirmaban que, en la noche del 31 de octubre (hoy en día Halloween), Samagín convocaba a los muertos para que pasasen «al otro lado». Es decir, para que abandonaran el mundo de los fallecidos y arribaran al de los vivos para encontrarse con sus familiares y amigos. El problema estos espíritus podían llegar al «más acá» siendo «espíritus benévolos» o «espíritus malévolos».

Además, la noche del 31 era considerada especialmente esotérica por los druidas. Creían que el velo existente entre el presente, el pasado y el futuro caía, siendo esta la razón de que se considerase como el momento más propicio para todas las clases de artes mágicas y, en especial, las adivinatorias y de predicción sobre el nuevo año.

Los druidas o clase sacerdotal celta encendían nuevos fuegos centrales en las colinas como símbolo del renacimiento de la naturaleza y de la vida durante la noche de Samhain. En estos nuevos fuegos se quemaban principalmente ramas de roble, árbol sagrado para los celtas, y ofrendas de frutos, animales e incluso seres humanos. Al día siguiente en las cenizas y restos de huesos calcinados los druidas leían el futuro de la comunidad en el nuevo año que comenzaba.

Estas fogatas eran encendidas con todo tipo de objetos que los jóvenes reunían en los días previos a la celebración. ¿Cómo lo hacían? Mediante una tradición que se mantiene en la actualidad: pidiendo materiales de casa en casa para la gran hoguera.

Los fuegos eran un elemento central de la celebración, pues se creía que con ellos se lograba espantar a los espíritus malignos que, enfadados por haber sido castigados por el dios de la muerte, se dedicaban a hacer tretas a los vivos.

Además de todo ello, esta fiesta era considerada un momento propicio para pedir por los espíritus de los fallecidos y para practicar la magia y las artes adivinatorias. Esta última praxis era realizada por los druidas, quienes consideraban que podían averiguar el futuro usando vegetales… o sacrificando seres humanos a los dioses. Una barbaridad que, a día de hoy, ha caído en el olvido durante la noche de Halloween.

La barbarie de Samagín continuó hasta el siglo I d. C., cuando los romanos llegaron hasta Britania de manos de Claudio. Después de pisar tierras isleñas, estos «civilizaron» la festividad erradicando los sacrificios humanos. Y en un intento de romanizar todavía más la celebración, la cambiaron por el festival de Pomona (en honor de la diosa de las manzanas y el otoño).

Tras este período, la fiesta de Halloween comenzó a cristianizarse en una época donde predominaban las celebraciones “paganas”. De hecho, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) trataron de suplantarla por una festividad cristiana, el Día de Todos los Santos, que fue cambiado del 13 de mayo al 1 de noviembre.

¿De donde proviene el nombre de “Halloween”?

La palabra “Halloween”, proveniente de la variación escocesa de la expresión “All Hallows’ Even”, es utilizada por primera vez en el siglo XVI y significa “Víspera de Todos los Santos”.

¿Por qué se ocupa disfraces durante esta fiesta?

Los disfraces, una de las características más llamativas de la celebración de Halloween, también tiene su origen en el Samhain.

En esta celebración, los ancestros familiares eran invitados y homenajeados, mientras que los espíritus malignos eran alejados.

Precisamente, para ahuyentarlos, las personas usaban trajes y máscaras con el fin de adoptar la apariencia de un espíritu maligno y, así, evitar ser dañado.

En la actualidad, el uso de disfraces es común en los países donde se celebra esta fiesta, en la cual predominan aquellos de terror.

¿Por qué las calabazas son el símbolo de Halloween?

Cuando los cientos de miles de inmigrantes irlandeses llegaron a los Estados Unidos a mediados del siglo XIX se encontraron que en su nueva tierra de acogida no se sembraban ‘nabos’, una hortaliza que era imprescindible para una de sus celebraciones: el “All Hallows Eve”.

Para ello se realizaban unos rudimentarios farolillos utilizando nabos que se vaciaban y se encendía su interior como si de linternas se tratase y las cuales debían permanecer encendidas toda la noche, con el fin de procurar no hacer enfadar a los espíritus

Al encontrarse los irlandeses que no disponían de nabos, y ante la imposibilidad de celebrar los primeros Halloween sin éstos hasta que pudieran tener una producción propia plantada por ellos, echaron mano de un producto de temporada y que se cosechaba ampliamente en todos los Estados Unidos: la calabaza.

Así fue como la calabaza se hizo un sitio en esta antiquísima celebración que mucho ha cambiado desde entonces, convirtiéndose en una fiesta totalmente lúdica.

Cabe destacar que la tradición también habla de un personaje imprescindible en la celebración de Halloween: “Jack el tacaño”, el cual portaba una calabaza hueca a la que se le añadía una vela y se utilizaba como linterna, de ahí su nombre: Jack-o’-lantern (Jack el de la linterna). Inicialmente, tal y como explica el cuento en el que está basado, esa linterna se realizaba con los mencionados nabos.

¿Cuál es el origen del famoso ‘truco o trato’ de Halloween?

El origen se debe a la Guy Fawkes Night (noche de Guy Fawkes) que se conmemora el 5 de noviembre. En realidad, es una tradición muy diferente y que nada tenía que ver en su origen con el Halloween y que con los años ha acabado acoplándose a esta celebración.

En la Edad Media era una costumbre muy extendida por muchos países el hecho de que la noche de cada 1 de noviembre (Día de Todos los Santos y víspera del Día de los Santos Difuntos) pasar por las casas en busca de alimentos y limosnas a cambio de rezar unas oraciones por el alma de los muertos de cada familia. Esto era realizado por personas adultas quienes iban acompañadas de sus hambrientos hijos. Muchos son los lugares en los que esta tradición perduró y en el que se encontró por el camino con una celebración (Halloween) que se extendió por un gran número de países.

Fuentes: abc.es, muyhistoria.es, bbc.com, biobiochile.cl y blogs.20minutos.es

Temática sugerida por: Salvador Aguilera