dom. May 26th, 2019

¿Por qué soñamos?

Los sueños constituyen una parte irremplazable de lo que significa ser humanos. Podemos acordarnos o no, pueden ser agradables o terroríficos, pero lo cierto es que todos soñamos, todos.

Es por ello que los sueños aparecen reflejados en la historia, en la mitología y en la religión. Pero, ¿son los sueños una parte sin importancia de nuestra existencia o trascienden realmente a lo anecdótico?

Pero, ¿cuánto soñamos?

Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Sin embargo, solo soñamos por ráfagas de pocos minutos. Si calculamos un promedio, a lo largo de nuestra vida soñamos seis años enteros.

Durante este proceso, el cerebro se activa casi en su totalidad necesitando para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Solo una parte del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico.

Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad. Además, para no exteriorizar nuestros sueños, el cerebro envía señales a la médula espinal paralizando así nuestros miembros de manera temporal.

Lo único que movemos mientras soñamos son nuestros ojos, que se mueven de manera acorde con nuestra actividad en el sueño. Y es algo que sucede durante la fase conocida como REM.

¿Cuál es la función de los sueños?

Una función importante que cumple el cerebro durante el sueño es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Por eso al día siguiente de haber estudiado recordaremos mejor la materia si no pasamos la noche entera mirando apuntes y dormimos el tiempo necesario. Hay que dormir bien para que lo que hayamos estudiado permanezca en nuestra memoria al día siguiente.

Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan durante el día. Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos resolver.

Asimismo, un sueño puede ser un reflejo fiel o, en la mayoría de los casos, simbólico de lo que ocupa nuestra mente, de nuestros miedos y de nuestros deseos. Por eso son comunes pesadillas que evocan temores como la falta de confianza en uno mismo que se refleja muchas veces en un sueño en el que la persona se encuentra desnuda en un lugar público.

Pero a veces, es el sueño el que ayuda a eliminar esos temores. Es, al menos lo que señalan algunas teorías. Al soñar con eso que nos da miedo en un contexto diferente lo que ocurre es que se rebaja ese temor. No siempre ocurre, es cierto, pero puede servir como una vía de escape.

Lo que decía Freud

Sigmund Freud es, sin duda, una de las figuras más relevantes que ha estudiado todo lo relacionado con el mundo de los sueños. Freud sostenía que la función de los sueños era satisfacer nuestros deseos y, desde luego, no se equivocaba. Sin embargo, esta es solo una de las muchas respuestas a la pregunta: ¿por qué soñamos? o ¿qué función cumplen los sueños?

Soñar puede cumplir una función terapéutica limitando los recuerdos dolorosos.

En un experimento reciente, se aplicaron escaneos cerebrales a personas que habían visto fotografías provocativas antes de irse a dormir. El resultado fue un descenso de energía en las partes del cerebro que controlan las emociones durante la fase REM (el momento del sueño en el que soñamos).

Además de esto, a la mañana siguiente los sujetos a estudio habían reducido el impacto emocional de las imágenes vistas el día anterior. El sueño REM por lo tanto puede ayudarnos a superar situaciones difíciles en nuestra vida.

Por qué dormimos sigue siendo una incógnita, y más aún la relación entre el sueño y nuestro bienestar emocional, según ha declarado el neurólogo de la universidad de Berkeley Mattew Walker, responsable del estudio.

Ya existían comprobaciones anecdóticas sobre los beneficios terapéuticos del sueño, así como el efecto positivo tras unas cuantas horas de sueño.

Datos clínicos demuestran que algunos trastornos de ansiedad y desordenes de estrés pueden generar problemas de sueño.

Con esto somos conscientes de una pequeña pero básica parte de la relación entre nuestros momentos emocionales y nuestras vidas oníricas.

Dormir ayuda

Para el experimento, Walker y su equipo dividieron a 34 voluntarios jóvenes y sanos en dos grupos. Los individuos vieron 150 imágenes en intervalos de 12 horas mientras se les observaba con un escáner cerebral MRI.

Las imágenes, que habían sido utilizadas en cientos de experimentos, podían ser desde objetos insulsos hasta retratos de accidentes que rozaban el gore.

El primer grupo veía las fotografías una vez por la mañana y otra vez por la noche sin haber dormido por el medio, mientras que los segundos las veían una vez antes de acostarse y otra por la mañana cuando se levantaban.

Los voluntarios que habían dormido entre las visualizaciones tenían una reacción emocional mucho más suave respecto a la primera visualización.

Los resultados de los escaneos del MRI durante la fase REM, mostraban como la actividad cerebral en la amígdala (parte del cerebro encargada de las emociones), y el córtex pre frontal (zona más racional) procesaban el impacto de las imágenes minimizándolo.

Cuando los sujetos experimentan un evento emocional, la química del estrés actúa, priorizando en él, y posteriormente recordándole al cerebro el hecho durante el sueño, de acuerdo con las declaraciones de Walker en su estudio.

En algún momento entre el inicio del evento y el posterior punto de recuperación de la información, el cerebro ha desarrollado un truco para discriminar las emociones de la memoria.

«Es lo que llamamos terapia nocturna»

¿Soñar no es una cura total?

El experto en sueño David Kuhlmann ha dicho que “el equipo de estudio ha rebasado ligeramente algunos límites a la hora de establecer sus conclusiones.”

Soñar, no es la cura para todos los problemas emocionales, como ha apuntado Kuhlmann, director médico de medicina del sueño del Bothwell Regional Health Center en Sedalia, Missouri.

A través del sueño, acrecentamos las habilidades para superar situaciones de estrés, algo diferente a que el sueño REM elimine completamente los malos recuerdos, según ha apuntado el doctor.

Ambos expertos coinciden en que dormir está menospreciado en el mundo médico, y este descubrimiento puede tener una relevancia bastante alta en cuestiones de salud.

Walker ha apuntado que la principal conclusión de su último trabajo demuestra que durante el sueño el cerebro tiene funciones reparadoras, al contrario de las creencias anteriores que pensaban que simplemente descansaba y no hacía nada.

De cualquier manera, el estudio nos enseña que dormir tiene enormes beneficios a la hora de mantener nuestra salud emocional y mental.

Fuentes: lamenteesmaravillosa.com y nationalgeographic.es

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