lun. Oct 14th, 2019

La Deep Web: La otra parte del internet

Amamos el internet, por algo estás leyendo esto, si no fuese así, vivirías lejos de la civilización actual. Lo utilizamos a diario y prácticamente todo el día, ya sea para enviar mensajes, escuchar música, buscar información o simplemente para ver videos. Es fabuloso tener todo a mano gracias a Google y las demás empresas que se dedican a filtrar información y entregarnos el contenido preciso.

Pero no todo es color rosas y, si eres un navegante frecuente de internet e información, sabrás que existe una red oculta que se bautizó como la Deep Web (web profunda).

La web profunda es un término acuñado en 2001 por el informático Mike Bergman. Alude al contenido web que no está indexado a los motores de búsquedas de internet, por lo cual son “casi” invisibles para los cibernautas. Para acceder a ellos, entre otros requerimientos, se necesita conocer la dirección exacta del sitio de interés.

Pues como verás, al no ser indexados por motores de búsquedas (como Google por ejemplo) no tienen un tipo de filtro y mucho menos restricción, por ende estos sitios web hacen lo que se les plazca. Algo así como un “libre albedrío cibernético”.

Entonces como supondrás, esta web profunda alberga todo tipo de contenido, bases de datos científicas, empresariales, académicas; redes internas de instituciones, cuyo soporte es la World Wide Web; mercados negros; foros de debate político, social; redes sociales alternativas; servicios de correo electrónico. Es tan grande que incluso, según algunos estudios, la web profunda supera ampliamente en contenido a la “internet superficial”, en la que habitualmente navegan los usuarios.

En sí la web profunda no es mala, pero como siempre, toda cosa buena, tiene su lado malo. Un concepto relacionado, que suele confundirse, es el de “internet oscuro” (darknet, en inglés). La terminología surgió en 2002, en un artículo científico firmado por cuatro investigadores de Microsoft.

La Darknet es un conjunto de redes, cuya finalidad es compartir contenido digital (audios, videos, software, etc.), con la premisa del anonimato entre los sujetos que interactúan. Comprende una pequeña parte de la web profunda, y es donde habitualmente se comenten las actividades criminales.

El encubrimiento de identidad posibilita conductas transgresoras sin recibir castigo. Los criminales se valen de ese recurso para evadir la ley, aunque las autoridades invierten cada vez más dinero en desenmascararlos.

En 2013 el FBI desmanteló Silk Road, el primer gran mercado negro online que operaba en la internet oscura. La investigación concluyó que más del 70% de los productos en venta eran drogas (desde cannabis, LSD y cocaína, hasta heroína y anfetaminas). También encontraron productos como identificaciones falsas, juguetes sexuales y armas de fuego.

El grupo C’thulhu, autor reconocido como “organización criminal, formada por soldados y mercenarios con más de 5 años de experiencia” ofrece un servicio especial: homicidios a sueldo.

Y como era de esperar, los sitios de pornografía infantil -fuertemente penados por la ley internacional- son más recurrentes de lo que te imaginas, algunas de estas páginas reciben cerca de 500 visitas por segundo, reveló una investigación periodística de la BBC de Londres.

Este lugar contiene mucha información, tanto buena como mala. Puedes encontrar desde un simple foro de cocina o de reseñas hasta un foro sobre como secuestrar a una persona, tráfico de órganos, cursos completos de hacking y asesinatos en directo.

Para acceder a la Deep Web hay que emplear navegadores específicos. El más utilizado es Tor, un programa que cifra la comunicaciones y esconde las IP y que, una vez descargado, permite navegar por el submundo de internet de manera oculta utilizando el enlace .onion correspondiente a la página web.

Aunque la Deep Web es un escondrijo para delincuentes y criminales, el simple hecho de acceder no es ilegal. No obstante, no sabes quién puede estar controlando o vigilando esos accesos y desde dónde, por lo tanto te arriesgas a que alguien hackee tu ordenador o que lo usen como réplica para fines turbios.

Si accedes con la idea de comprar algún tipo de producto, este puede ser falso o estar manipulado. Además, si el producto es ilegal, solamente el hecho de adquirirlo ya puede ser motivo de detención, sea cual sea la vía de compra. Mejor evita perturbar tu mente.

Un dato extra: La conocida criptomoneda “bitcoin” fue creada en la Deep Web. Si no sabes que es, haz click aquí.

Temática sugerida por: ROony Arce

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