sáb. Mar 23rd, 2019

Lanzamiento del Falcon Heavy de SpaceX

El 6 de febrero se marcó un hito en los viajes espaciales cuando Elon Musk junto a su compañía SpaceX lanzaron el cohete más poderoso de la historia: El Falcon Heavy.

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El 6 de febrero se marcó un hito en los viajes espaciales cuando Elon Musk junto a su compañía SpaceX lanzaron el cohete más poderoso de la historia: El Falcon Heavy.

El Falcon Heavy despegó con éxito y la recuperación de los boosters (propulsores) ha sido casi perfecta: dos de los tres cohetes Falcon 9 que lo componen aterrizaron correctamente para ser reutilizados en el futuro, aunque el tercero ha acabado impactando contra el mar a 480 km/h.

Así es, SpaceX logró hacer que sus propulsores volvieran y no se desperdiciaran en el espacio, convirtiéndolo en un cohete reutilizable, abaratando enormemente los gastos.

Compuesto por tres cohetes más pequeños, despegaba y ascendía como estaba previsto. Una vez alcanzada la altura determinada, dos de esos cohetes se separaban del principal, daban un giro en el aire y aterrizaban en tierra firme.

Luego, y tras dejar la atmósfera terrestre, el cohete principal se separaba de la carga. El siguiente paso consistía en aterrizar en una plataforma autónoma en medio del mar pero la señal de la transmisión se cortaba en plena maniobra y todo apuntó desde el principio a que no había aterrizado correctamente. SpaceX tardó varias horas, pero finalmente aclaró que se había estrellado contra el mar.

Durante una conferencia telefónica, Elon Musk, CEO de SpaceX confirmó que el lanzamiento del Falcon Heavy fue todo un éxito dentro de lo que se esperaba. Sin embargo, el núcleo central del cohete no pudo ser recuperado como estaba en el plan original.

La idea era que este propulsor aterrizara sobre la plataforma robótica ubicada en el mar, pero según Musk, el núcleo se quedó sin combustible y fue imposible frenarlo para su aterrizaje.

Además de ser el cohete activo más poderoso y que más encima puede ser reutilizado, la carga que llevaba era algo peculiar: un auto eléctrico pilotado por un maniquí vestido de astronauta.

El auto es un Tesla Roadster rojo de la empresa de autos Tesla de Elon Musk. Dentro de él se encuentra Starman un muñeco apodado así en homenaje a la canción de David Bowie y lleva puesto un traje espacial de SpaceX.

El sistema de sonido a bordo del coche reprodujo la canción Space Oddity de David Bowie. En la guantera del coche hay una copia de la novela Guía del autoestopista galáctico, junto a una toalla y un cartel que dice Don’t Panic, ambos son símbolos de la serie Guía del autoestopista galáctico.

El coche se encuentra en una órbita elíptica alrededor del Sol que pasa por el cinturón de asteroides. El primer segmento de la órbita es similar a una Órbita de transferencia de Hohmann a Marte. Aun así, el coche no va a sobrevolar por Marte ni se introducirá en una órbita alrededor de él.

El primer lanzamiento del Falcon Heavy es simplemente una prueba de que está listo para comenzar misiones más importantes, que suponen lanzamientos con más alcance de los que permite el Falcon 9. Pero, ¿con qué objetivo?, según SpaceX: la idea es que futuras misiones sean misiones tripuladas con destino a la Luna o a Marte.

Su potencia, tiene otra ventaja importante: su precio.

Según datos oficiales, un lanzamiento en pleno 2018 cuesta 90 millones de dólares. La competencia de SpaceX tiene precios muy superiores: por ejemplo, cada lanzamiento del Delta 4 Heavy, de la empresa United Launch Alliance, asciende a 350 millones de dólares aunque la Fuerza Aérea de Estados Unidos estima que todavía vaya a ser más caro, llegando a 422 millones de dólares.

Poco a poco vamos saliendo de nuestra Tierra para luego conquistar el sistema solar.

Gran parte de la información fue rescatada de xataka.com

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