mié. Oct 23rd, 2019

2 casos impactantes de Abducciones

Betty y Barney Hill-1961

El matrimonio mixto compuesto por Barney y Betty Hill regresaba en su automóvil a Portsmouth tras unas pequeñas vacaciones. Poco después de salir de un restaurante en el que habían parado a tomar algo, se percataron de la presencia en el cielo de lo que parecía una estrella que lucía más que el resto de cuerpos celestes. Los Hill realizaron varias paradas para observar con sus prismáticos la aparentemente cada vez más cercana “estrella”. En un momento determinado, hallándose el coche, el objeto pareció descender rápidamente. Esto hizo a Barney detener nuevamente el vehículo y salir del mismo para adentrarse en el campo con el objetivo de observar mejor aquella luz. Así, mediante los prismáticos pudo ver lo que parecían unos seres que le observaban a través de las ventanillas del objeto, el cual presentaba ahora luces rojas en sus extremos. Asustado, Barney regresó al coche y en ese momento el matrimonio comenzó a escuchar unos extraños sonidos. Más tarde, Barney y Betty volvieron a escuchar estos sonidos y prosiguieron el viaje de regreso a Portsmouth sumidos en un extraño aturdimiento.

En los días sucesivos, Betty se sentía impresionada cada vez que recordaba el avistamiento de ese extraño objeto, y comenzó a interesarse por el tema de los OVNIs. Además, encontró unas extrañas marcas amarillas en el capó del coche. Cada vez que Betty pasaba una brújula sobre dichas manchas, la aguja parecía enloquecer. Adicionalmente, Barney comenzó a padecer de angustia y Betty experimentaba ciertas pesadillas en las que veía a unos seres que le introducían en un artefacto y le sometían a diferentes análisis.

El caso llegó a los investigadores, al que Betty había informado del suceso a pesar de las reticencias de Barney, que se mostraba especialmente molesto cada vez que salía el tema. Y fue en una de las entrevistas con esos investigadores cuando comenzaron a ser conscientes de que el viaje había durado dos horas más de lo normal, y de que este “tiempo perdido” aparecía en blanco en sus memorias. Se estimó que la amnesia abarcaba desde la primera tanda de sonidos extraños hasta que éstos fueron escuchados de nuevo, como si los mismos marcaran algún tipo de intervalo hipnótico.

Tras estos sucesos, los Hill llegaron a la consulta del doctor Benjamin Simon en diciembre de 1963, más de dos años después del avistamiento. El objetivo de Barney y Betty era averiguar las causas de la angustia y las pesadillas. Para esto, el doctor les sometió a varias sesiones de hipnosis regresiva, en las que, a rasgos generales, describían situaciones como las expuestas a continuación.

Después de que se oyesen por primera vez los sonidos, el coche se detuvo y el matrimonio pudo contemplar la presencia de unos seres antropomorfos, con cabeza redonda y ojos grandes alargados. Éstos sacaron a Barney y Betty del coche para conducirlos a un gran artefacto circular que previamente había descendido sobre un llano. Allí, ambos fueron trasladados a diferentes salas, en las que fueron sometidos a una serie de experimentos médicos.

La abducción de Herbert Schirmer-1967

El 3 de diciembre de 1967, el sargento de policía de 22 años de edad, Herbert Schirmer, estaba haciendo sus rondas de patrulla hasta que vio unas luces rojas intermitentes directamente delante de él.

Como las luces estaban a solo dos metros pensó que eran luces encima de un camión grande. Sin embargo, cuando se acercaba por la carretera para una mirada más cercana, cuando les alumbró con sus luces del automóvil, estas luces rojas comenzaron a subir a unos 12 metros haciendo una clase de ruido como de sirena y emitiendo unas llamas anaranjadas por la parte inferior.

En ese momento se dio cuenta que no era un camión, sino un objeto en forma de disco. El policía asustado saca su cabeza por la ventanilla y hace un disparo hacia el aire, este objeto al escuchar el disparo desapareció.

Por la mañana Schirmer sufrió un fuerte dolor de cabeza sentía una especie de “zumbido extraño” en su cabeza, pero lo que descubrió en su cuello no se lo esperaba tenía una especie de “verdugón rojo” era de unos 5cm de largo y 1cm de ancho y se encontraba en el “cordón nervioso” por debajo de su oreja izquierda. Unas horas más tarde el jefe de policía Bill Wlaskin investiga el supuesto lugar de los hechos encontrando un pequeño artefacto metálico. El análisis químico comprobó que contenía hierro y silicio. Los investigadores llegaron a la conclusión que era un desecho corroído terrenal ordinario. El 13 de febrero de 1968, Schirmer se sometió a una regresión hipnótica, por el sicólogo Dr. Leo Sprinkle de la universidad de Wyoming. Durante la sesión de regresión hipnótica, de Schirmer se revelaron detalles que él había olvidado. Explicó que cuando se acercaba al objeto que tenía luces rojas, el motor de su coche se apagó. Luego hubo un destello blanco nebuloso que salió del objeto y se le acercó tirando lo a la izquierda de la carretera y subiendo lo por una colina. Este objeto impidió que Schirmer sacará su arma de fuego. Trato de llamar a la oficina del sheriff, pero su radio dejó de funcionar.

Entonces vio al ovni aterrizar y una escotilla debajo de la nave se abrió con un intenso brillo que radia va del interior.

Él dijo: “entonces fue entonces cuando una forma de hombre salió y se acercó a la parte delantera del coche de patrulla con un objeto en las dos manos. En ese momento, me quedé atónito e impresionado. Yo estaba sentado ahí sin moverme del miedo.

” Después un segundo hombre salió de la nave y camino hacia el coche también. El primer hombre se quedó frente al auto aguantando un objeto pequeño ovalado y apretó algo encima. Una niebla verde salió, rociando todo el coche de patrulla. Me quedé inmovilizado mirando hacia el frente, ni siquiera podía mover mi cabeza. El otro hombre se acercó hacia mí, el objeto que tenía entre sus manos lo presionó contra mi cuello, justamente debajo de mi oreja izquierda. Sentí una sensación de hormigueo pasar por todo mi cuerpo.”

El extraterrestre dio un paso hacia atrás, estiró su brazo y abrió la puerta del coche. Schirmer salió del vehículo y el uno de ellos le pregunto, “¿Eres tú el vigilante de este pueblo?” Schirmer respondió: “Si señor lo soy”. Este le responde: “vigilante ven conmigo”. Cuando ellos comenzaron a moverse hacia la nave, Schirmer dijo que se sentía como si estuviera caminando en el aire.

El recordó que ya estando en la nave los extraterrestres eran de piel blanca-grisáceo, le dieron un paseo por la nave explicándole que planes tenían y de cuál era su propósito en la tierra. El oficial Schirmer recordó que los seres de la nave eran muy amables, y que nos habían estado observando por mucho tiempo.

Para luego devolverlo a su patrulla y este ver como desaparecían en el vasto cielo a unos 30m de altura.