jue. Sep 19th, 2019

5 terroríficos hospitales psiquiátricos y no solo por su infraestructura

Un hospital psiquiátrico siempre ha dado mala espina y más cuando estos están abandonados. Hoy conocerás cinco de estos.

En los siglos pasados, estos “centros de rehabilitación” eran comunes porque enviaban a cualquier persona que padeciera algún tipo de capacidad distinta, o incluso enviaban a personas que creían que estaban mal sin un análisis profundo. Hoy, gracias a los avances y (lamentablemente) gracias a estos lugares es que ya no son así ni se practican los mismos “métodos de sanación”, o al menos eso es lo que se cree.

En esta ocasión reviviremos la historia de estos lugares para recordar como las cosas no se deben hacer.

Hospital Whittingham

En 1873, Inglaterra inauguró uno de los hospitales psquiátricos más grandes del país. El recinto estaba totalmente apartado de la “sociedad”.

El hospital fue usado en período de las Guerras Mundiales por militares aumentando su capacidad hasta más de 3.500 pacientes. Después de la guerra, el centro médico comenzó a ser utilizado para realizar experimentos con los pacientes tras la llegada de la electroencefalografía.

Gracias a las “investigaciones abusivas” de los estudiantes de medicina -quienes fueron denunciados por “crueldad, maltrato y fraude”– el Comité de Gestión Hospitalaria del lugar encontró varias faltas de ética en el recinto contra los pacientes: a algunos repentinamente los habían dejado de tratar, les daban alimentos y agua descompuestos y el personal los encerraba en el baño y armarios.

Pero los peores abusos fueron denunciados tras descubrir que a algunos enfermos se les arrastraba por su cabello y golpeaba, además de una denuncia en la que un enfermero derramó alcohol sobre el pie de un paciente para luego incendiarlo. Finalmente, el centro cerró en 1995.

Hospital Severalls

En 1913, se construyó el hospital Severalls en un sector aislado de Inglaterra. La construcción estaba formada por edificios que se unían entre sí, a través de largos como era costumbre en esa época.

Separados por géneros, más de dos mil personas vivieron en dicho recinto en donde los psiquiatras fueron libres de experimentar con los pacientes. Algunas de las prácticas que realizaron los doctores -las que ya no son legales- fueron la terapia electro-convulsiva (ECT) y el uso de lobotomía frontal, provocando daños irreversibles en los pacientes.

Según denunció en su libro “La locura en su lugar: Narrativas del Hospital Severalls” la profesora Diana Gittins, manifestó que muchas mujeres fueron encerradas en el lugar por su propia familia, a veces como resultado de tener hijos ilegítimos o porque habían sido violadas.

Tanto estas mujeres, como otras personas que tampoco padecían de patologías psiquiátricas fueron sometidas a los experimentos de los médicos.

Finalmente, fue cerrado en 1997 luego que fallecieran los últimos pacientes que quedaban.

Hospital Estatal de Filadelfia

Ubicado también en Pensilvania, el hospital psiquiátrico de Filadelfia en Byberry fundado en 1907 fue utilizado por más de 7.000 pacientes.

El centro médico fue cerrado luego que varias investigaciones comprobaran el maltrato de pacientes y personal, la falta de espacio y algunas prácticas poco éticas cometidas contra los usuarios.

Entre 1945 y 1946, más de 36 fotografías secretas tomadas por Charles Lord revelaron una escalofriante realidad dentro del hospital: docenas de personas amontonadas en los pasillos junto a su excremento, pacientes amarrados a la cama, estado de insalubridad y maltratos. Estas fotografías llegaron a publicarse provocando un escándalo a nivel nacional.

Hospital St.Marys

Al noroeste de Inglaterra, St.Marys era uno de los más grandes hospitales del país. Casi tan pronto como se inauguró en 1910, fue usado por el ejército durante la Primera Guerra Mundial y luego se convirtió en un sanatorio para enfermos de tuberculosis.

Tras la gran demanda de enfermos psiquiátricos, el centro médico incorporó la atención psiquiátrica durante la década de 1930.

Los pacientes -quienes eran aislados de la sociedad- eran personas calificadas como “locas” por el Estado, siendo destinadas a ser encerradas hasta sanarse. La desesperación de algunos internos que afirmaban estar cuerdos quedó plasmada en las paredes rasguñadas del recinto.

El lugar, que también cuenta con una capilla, aún permanece “intacto” tras su cierre debido a su ubicación alejada de centro de la ciudad. Eso sí, existen mitos sobre situaciones paranormales asociadas al lugar.

Bethlem Royal Hospital

Fundado en 1247 en Bishopsgate, Londres y pensado para atender a las personas con enfermedades mentales. Los monjes de la Orden de la Estrella de Bethlem decidieron asumir la tarea de rescatar de la calle a aquellos que habían perdido la razón, cobijándolos en este asilo, el primer centro de salud psiquiátrica conocido en Europa.

Pero esto no duró por siempre, de hecho, cambió radicalmente.

En el siglo XIII, poco o nada se sabía de la salud mental. Los enfermos psiquiátricos eran tratados como poseídos o endemoniados, y la sociedad creía que su dolencia era un castigo, divino o demoníaco, por sus pecados. Por ello, todos los pacientes, independientemente de su cuadro, recibían el mismo tratamiento motivado por el desconocimiento y el miedo. Encadenados, encerrados o esposados, los internos sufrían constantes palizas y castigos diarios durante los primeros años del Bethlem Hospital, pronto rebautizado popularmente con el nombre de Bedlam, “casa de locos en español.

La sociedad londinense comenzó a conocer la realidad del Bethlem Hospital en 1598, cuando el ayuntamiento de la ciudad encargó un estudio sobre su funcionamiento. Concluyo en que era un lugar no apto para ser habitado por seres humanos, sucio y repugnantemente mantenido. Aunque eso no significó ningún cambio.

En 1667 se decidió trasladar las instalaciones a otro lugar pero no para el bien de los enfermos, si no que para volverse una atracción turística trece años después. Exacto, igual que un zoológico. Lo peor es que el centro llegó a recibir 96.000 visitas en 1814.

El fin de la cruel y desconcertante historia del Bethlem llegó de la mano del médico William Hood en 1852. Hoy, el Bethlem Royal Hospital continúa dedicándose a la atención psiquiátrica y es, de hecho, uno de los centros punteros en investigación del mundo.

No puedo exponer más información ya que se alargará aún más la publicación, pero si quieres conocer más atrocidades de este lugar, te recomiendo encarecidamente que visites la siguiente página: El peor hospital psiquiátrico del mundo